Vivimos en una era en que tenemos al alcance cantidades de información enormes que no dejan de crecer exponencialmente. Expuestos a tantos datos, se hace necesario contar con sistemas que nos ayuden no solo a discriminar los útiles de los superfluos, sino también a extraer de todos ellos información realmente útil para el usuario. 

Ahí es donde entra en juego el business intelligence o BI, unas serie de soluciones y herramientas informáticas destinadas a convertir la enorme cantidad de datos que una empresa genera en información útil y de valor. 

Business Intelligence: definición e historia

Cuando hablamos de Business Intelligence, o Inteligencia Empresarial en nuestro idioma, no hablamos de una única herramienta o medida, sino de todo un campo de soluciones en constante evolución (como las herramientas de datos e información con las que trabaja) destinadas a convertir, a grandes rasgos, datos en información. 

El business intelligence afecta tanto a la información externa como a la interna que la empresa maneja, recopilando, procesando, analizando y presentando los datos buscando que sean útiles y entendibles incluso para personal sin formación técnica de ese tipo.

Sus orígenes se remontan muy atrás: el término fue usado por primera vez nada menos que en el año 1865, cuando Richard Millar Devens se refirió a un banquero experto en recopilar información acerca del mercado antes que la competencia. 

El primer uso en el ámbito informático no llegó hasta 1858, cuando Hans Peter Luhn, un informático de IBM, empezó a estudiar y establecer métodos que permitiesen crear más adelante las primeras plataformas de análisis de datos. 

Los primeros sistemas llegaron años después, en las décadas de 1960 y 1970, en forma de los primeros DSS, que buscaban organizar y almacenar unos volúmenes de datos que ya por entonces empezaban a crecer a toda prisa. Son muchos los que sugieren que lo que hoy entendemos por BI se basa en aquellas bases de datos, que enseguida se vieron complementadas por gran cantidad de herramientas.

En los 90 el business intelligence empezaba a arraigar, pero por entonces el uso de su tecnología era complejo y quedaba fuera del alcance del trabajador medio, por lo que su gestión ralentizaba los procesos de trabajo y requería de personal especializado trabajando en ello constantemente. 

Esto nos trae al BI moderno, que además de organizar y procesar mayores cantidades de información con también mayor eficiencia, ve su mayor logro en la capacidad de presentar su información de forma asimilable y útil para el usuario medio.

Ventajas del uso del Business Intelligence

Usar Business Intelligence en la gestión de datos de cualquier empresa comporta 4 grandes ventajas:

  • Permite analizar la combinación de información tanto externa como interna de la empresa, procedente de todo tipo de sistemas y fuentes.
  • Proporciona a la empresa una capacidad de análisis mayor y mucho más profunda, y también una mayor capacidad de hacer reportes con la información de esos análisis.
  • Además, los análisis efectuados pueden remontarse atrás en el tiempo, llevando a cabo series históricas con ellos. 
  • La combinación de las anteriores da lugar a la posibilidad de que el personal realice proyecciones de futuro mucho más acertadas, con la sólida base que toda esa información incorporada proporciona.

Cada empresa cuenta con sistemas, herramientas y necesidades muy diferentes, por lo que la implementación práctica del BI será igual de distinto en cada caso, adecuándose a las características tanto de la empresa como de su producto, clientes y entorno. 

Tipos de herramientas del Business Intelligence

El BI es un campo extraordinariamente amplio que además no deja de crecer y desarrollarse cada día, pero sus soluciones más generales pueden englobarse en 3 grandes grupos:

Herramientas de gestión
de datos

Como su nombre indica, estas son aquellas que se centran en depurar, procesar y estandarizar los datos que llegan de las distintas fuentes, además de la extracción de los mismos y cualquier transformación que necesiten recibir.

Aplicaciones
de descubrimiento de nuevos datos

Aplicaciones de descubrimiento de nuevos datos. Son las encargadas del conocido como data mining, pues recopilan nueva información a base de evaluar y analizar la ya existente con técnicas de análisis predictivo.

Herramientas
de reporting

El reporting no es otra cosa que el cómo se presenta toda esa información de forma que la empresa pueda visualizarla de forma intuitiva, y así hacer que sus miembros puedan usarla para trabajar.

(5, basado en 1 opiniones)

Entradas recomendadas