Una de las características principales de la publicidad online es su flexibilidad. En Internet es posible diseñar y ejecutar una campaña con un alto nivel de personalización, capaz de llegar a segmentos de mercado virtualmente inaccesibles para el marketing tradicional. Sin embargo, puede que donde mejor se aprecie ese carácter flexible sea en los métodos de pago de dichas campañas.

Actualmente coexisten varias vías para obtener ingresos del tráfico de visitas, basados en dos parámetros principales: los clics (pinchar en un enlace) y las impresiones (las veces que un anuncio online se muestra a una persona). Es importante tener claro que, a priori, ninguna de estas vías resulta necesariamente mejor que otra, sino que cada una cuenta con ventajas específicas que podrán aprovecharse mejor según el tipo de campaña.

Si has aterrizado recientemente en el mundo del marketing online y te estás preguntando qué es el CPM, CPC, CPL, CPA y CPI, y diferencias entre ellos, en este breve artículo vamos a echarte una mano para que no te pierdas entre esta macedonia de siglas y sepas cómo puedes valerte de ellas para sacarle el máximo partido a tus campañas de publicidad online.

CPM

CPC

CPM significa coste por mil impresiones. Como ya hemos dicho, se produce una impresión cada vez que un anuncio es mostrado a un usuario. Por tanto, a través de este método un anunciante acuerda pagar una cantidad determinada por cada mil veces que su anuncio es visto en Internet.

Es una herramienta de monetización de tráfico muy empleada en campañas de branding, en las que una marca importante busca posicionarse en el imaginario colectivo a base de insistir con su presencia en el espacio online.

Se trata, por tanto, de un método conveniente para las estrategias de marketing con efectos a largo plazo, ya que cuanto más dure la campaña mayores serán los beneficios al producirse más impresiones.

Son las siglas de coste por clic. El concepto no puede ser más claro: se cobra por cada clic que recibe el anuncio en cuestión, de forma que a más clics, más dinero. Se trata de uno de los métodos de monetización de tráfico más utilizados por  los principales gestores de publicidad online actualmente, como son Facebook Ads, Yahoo! Native y, sobre todo, Google Ads.

Mediante el CPC se puede comprobar fácilmente y en tiempo real el impacto que tiene un anuncio. Para incrementar los resultados de este indicador es fundamental contar con un diseño atractivo y, sobre todo, con un cuidado uso de las keywords (palabras clave del anuncio), procurando ofrecer un contenido que destaque por su relevancia. Es especialmente recomendable para las campañas de publicidad online que busquen atraer el mayor volumen de visitas posible a una página web.

CPL

El CPL es el coste por lead. Denominamos lead al usuario que pasa a formar parte de la base de datos de una empresa. Cuando se lleva a cabo una acción que tiene como resultado que la persona que hace clic en un anuncio acaba cediéndonos sus datos, hablamos de que se ha generado un lead. Por tanto, a través de un sistema CPL el anunciante paga cada vez que un internauta se da de alta en nuestra página web, se suscribe a un servicio de información o lleva a cabo cualquier otro tipo de registro.

Mediante el CPL, la empresa incrementa su capacidad de conversión, es decir, sus posibilidades de que un usuario de la red pase a ser un consumidor del producto o servicio ofertado. La información que aportan los leads es fundamental para conocer mejor el target al que se dirige la campaña y afinar las estrategias de publicidad para llegar hasta él.

CPA

CPI

Por CPA nos referimos al coste por adquisición. En este caso el anunciante pagará a la empresa cada vez que un consumidor realice una compra a través de un anuncio. Esta modalidad permite evaluar la eficacia real del enlace publicitario, ya que aquí no se especula con la probabilidad de lograr o no una conversión, sino que se gana dinero con cada visitante que, efectivamente, se acaba convirtiendo en cliente.

Las empresas dedicadas al ecommerce suelen preferir el CPA como método de monetización de tráfico en campañas a corto plazo, ya que asegura que el retorno de la inversión (ROI) en marketing online tenga un saldo positivo. 

El CPI o coste por interacción. A diferencia del coste por impresión (CPI), en la que la empresa cobra cuando al usuario se le muestra un anuncio, una interacción precisa de un contacto más prolongado con el internauta. El ejemplo más claro es que éste mantenga el cursor durante al menos dos segundos sobre el banner o enlace emergente de un anuncio. Si se da este caso hablaremos de que se ha producido una interacción. 

Hay que tener en cuenta que en el momento en que se haga clic sobre el anuncio, dejaríamos de hablar de CPI para pasar a una modalidad de CPC. Este sistema es de uso frecuente en las campañas de marketing de afiliación.

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